Voy a pintar las paredes con tu nombre...
Hoy por ser viernes y con el cansancio de la semana acumulado, mi tarea va a ser sencilita; algo simple ¿cuál es mi color preferido y por qué?

De ahí el título del post, que es el comienzo de una canción que cantaba de pequeña, de Los Mismos, creo
"Voy a pintar las paredes con tu nombre, mi amor
para que sepas que te quiero de verdad.
Tus ojos son, como el cielo todo azul, todo amor
Tu boca es, es tan dulce como miel.
Paredes feas al escribir tu nombre se llenarán
de lindas flores, tan lindas como tú."
Pues no señores, para mi no es nada fácil elegir un color, y eso que dicen que cada color tiene un significado.
Si retrocedo a mi infancia, recuerdo que tenía muchas cosas rosas, y no es que me gustara especialmente, más bien era un gusto impuesto por mi madre y mi hermana. Ella es un poco mayor que yo y con un caracter más fuerte, así que cuando no nos compraban las cosas iguales, siempre había que "elegir" entre el rosa y el azul, por ejemplo, un pijama, camisón, bata, zapatillas de casa, toallas, y un montón de cosas más, y siempre me tocaba el rosa. En realidad, más que gustarme a mi el rosa era a mi hermana la que le gustaba más el azul. No sé si por la saturación del rosa o simplemente porque no era cierto que me gustara ese color pero hoy tengo muy pocas cosas rosas, quizá alguna camiseta, un biquini y poco más.
Si miro mi armario e intento buscar un color que se repita bastante, pues.... no es difícil. Ahora mismo, delante de mi armario veo una paleta de colores bastante extensa (no como una de mis hermanas que sólo usa tres colores); veo desde el blanco al negro pasando por los crudos, los tostados, el marrón, el burdeos, naranja, rojo, verdes, azules, morado...
Echo de menos algunos colores, por el ejemplo el lila, y la verdad es que no me suele gustar, no recuerdo haber tenido nada lila, me parece un color anodino. Morado tengo ahora una chaqueta y algún echarpe pero no suelo tener muchas cosas aunque no es que no me guste, pero no cuadra.
A ver, tampoco hay amarillo, tampoco suelo tener muchas cosas de este color, aunque alguna he tenido, recuerdo una falda de volantes que me encantaba y creo que la desgaste de lo que me la ponía...
Con el color azul, depende el tono, en tonos turquesas si suelo tener algunas cosas, y si lo suelo usar en complementos; sin embargo el azul marino no es de mis preferidos aunque mi pareja siempre me dice que me sienta bien, pero no sé, igual me veo demasiado seria y formal.
Si veo que mis colores en cuanto a vestuario está más cercano a colores brillantes que a los pasteles, supongo que también influido por ser verano, más propenso a esos tonos que quedan bien con el bronceado, aunque en invierno también los usos, algo menos, pero me gustan, quizá más en complementos, pero tengo por ejemplo dos cazadoras de cuero, una en un tono entre morado y fucsia que me encanta y otra en un verde lima que es el no va más...
He de reconocer que cuando voy de compras, sino me reprimo, siempre tiendo a comprar prendas en tonos tostados. Es un poco como que se me van los ojos, tengo que hacer un esfuerzo por elegir la misma prenda en otro color y dejar de lado estos tonos tostados.
Así que decidido, para mi ropa y accesorios eligo los tostados, aunque el termino tostado abarca muchos tonos.
Si me fijo en mi casa, en la decoración, en el color de las paredes, en el color que predomina en mi hogar, no está muy definido. La cocina la tengo en color azul pitufo, el salón color arena, pasillo, entrada y escaleras, color vainilla, la habitación de los niños es de un color indefinido, que he puesto nuevo y he de confesar que no me gusta especialmente, es un amarillito tirando a verdoso, la buhardilla (mi habitación y zona de trabajo) es de un verde seco superrelajante y los baños en tonos rojizos. La fachada de la casa es por delante de color vainilla y la fachada trasera es de color almagre aunque no muy oscuro. En cuanto a la decoración hay mucha mezcla de color, desde algún mueble de mármol travertino, alguno de caoba, una mesa de no me acuerdo de que madera en color verde, sofás rojizos, cortinas y estores en colores neutros, habitación de los niños en madera clara combinado con amarillo y azulón, habitación de juego de los niños con zócalo de madera color teca y mobiliario con los colores del parchis. Elegir mi color preferido entre tantos colores no es sencillo. Sin embargo si hay un detalle que puede ser importante; un día, hace tiempo, mi cuñada me hizo referencia a mi color preferido. Algo así como:
- Te lo he comprado en verde, tu color preferido...
- ¿Mi color preferido?
- ¿ah, no?, como tienes tu casa casi toda en verde
No se refería a mi casa actual, sino a la primera casa que tuve, a la que más tiempo dediqué en su decoración, y que era pequeña. Nunca había reparado en que mi casa era casi todo verde, bueno y eso sería exagerar, pero si es verdad que era el color que predominaba, y lo curioso era que ni lo había hecho a conciencia ni nunca me había gustado especialmente el color verde. Pero a veces hay que oir al subsconciente, así que le voy a hacer caso y voy a elegir ese color. Además, si os fijáis, despues de estar buscando la plantilla de diseño para mi blog me decidí por ésta que es verde, ¿será por algo, no?
El color verde, y por eso lo elegí es para mi el color de la esperanza, el color por tanto de la positividad, de seguir adelante, de no desfallecer, de buscar una motivación que nos haga no tirar la toalla, de la calma, del equilibrio y de la sensualidad
¿Y tu color preferido, lo tines claro?
¡Buen fin de semana a tod@s!




bruxana dijo
Hola Solinari:))
Pues lo mío... creo que he descubierto que cuantos más años tengo, más dudo en cosas de esas que a los 15 se tienen "superclaras y para toda la vida"...;)
Esto de los colores es una de esas cosas.
Durante años, mi color de ropa era el negro. No por pertenecer a ninguna "tribu" urbana (de ser algo, habría sido hippie... que, de negro, poco) ni por la obsesión de que es un color que "adelgaza". No. Pero cómo sería el tema que mi jefe de los 19 años si tenía que mandarme a algún sitio y le preguntaban cómo era yo, solía responder "bueno, seguro que va de negro"... aunque ese día no me hubiera visto ó el plan fuese para días después...
Luego me he ido empeñando en, aunque los ojos se me fueran a lo negro, elegir conscientemente otros colores. Y me costó. De hecho, recuerdo una preciosa camisa de seda que compré en un ZARA hace como 12 años... y casi me parecía escandaloso el color: un verde oliva realmente bonito...
Aun la tengo.
Y otro día me dí cuenta de "lo mío" con el color verde. Cuando me fijé en que al comprarme el coche elegí un verde metalizado, el primer móvil fue un "guantuchisi" pistacho, detalles de la oficina eran de ese color (las carpetas de los expedientes, no. Esas las elegí rosa vivo... que era comodisimo para localizarlas entre un montón, en cualquier sitio. Cualquiera menos mi mesa, claro).
De cría padecí el color rosa. Peor: terminé con una habitación decorada en tonos salmón... que es uno de esos colores para salir huyendo. Hasta las paredes terminaron siendo salmón, que ignoro a cuento de qué a mi madre le pareció de pronto un color muy elegante...
Lo aborrecí con avaricia, vamos.
Pero soporté el edredón salmón y toda la parafernalia a juego durante años y años. Hasta que se trasladó de ubicación mi dormitorio, y pasó a estar pintado en color !!!maquillaje!!! Que es como un beige raro... horrible. Y cuando me fuí a vivir sola, el edredón salmón fue a la basura (estaba nuevo, eso sí) y las sobrecortinas y todos los adornos de ese tono...
Y el año pasado, al fin, el color "maquillaje" pasó a mejor vida. Ahora es un precioso azul grisáceo. Mucho mejor: que le da el sol por la tarde, y el "maquillaje", aggg....
En mi casa, mi dormitorio es en tonos blancos con detalles amarillos y rosas, pero vivos (reuní allí las cosas de esos tonos que ya tenía). Y alguno naranja. Hasta una viga es amarillo real...
El comedor tiene las paredes azules. Un cian puro. Y combino el azul con el verde, con algún detalle morado.
En la cocina, como los muebles eran blancos y el azulejo de flores rosas y no podía tocar nada... metí detalles rojos. Entre ellos, los tiradores de los muebles (los cambié). Y son rojos los paños, el frutero de diseño, un florero...
Pero, vamos, que como decía... ¿mi color favorito??? Pues según para qué...;)
Habiendo 9 básicos y tantos matices... qué ganas de quedarse con solo uno, ¿no?
Besos:))
30 Agosto 2008 | 05:52 PM