En mi opinión en los cursos de Formación ocupacional es muy importante la orientación laboral en el sentido de que el alumno cree su propio método de búsqueda activa de empleo, y más en los tiempos que corren. Y si es importante trabajar el análisis de anuncios, la carta de presentación, el currículo vitae, la autocandidatura, las entrevistas de trabajo..; tampoco hay que olvidar los procesos dinámicos de selección o reclutamiento del personal.

En este sentido, en los cursos que imparto trabajamos todos esos aspectos de la orientación profesional y nos encontramos en estos momentos trabajando las dinámicas de grupo como pruebas de selección de personal. Hay una en especial, que es muy interesante pero que cuesta que los alumn@s se metan en ella y vean su aplicabilidad en la realidad. Tiene varios nombres y hay varias versiones parecidas; me refiero a la del naufragio. Se explica al grupo como van todos en un barco que sufre un accidente y se hunde; todos los pasajeros llegan a una isla completamente desierta donde no hay nada, ni fauna, ni flora ni forma alguna de subsistencia. Todos los que permanezcan en la isla morirán. Tan sólo hay un bote y los  viveres necesarios para una persona. Se le pide al grupo decida que persona será la elegida para coger el bote y los viveres y tener la posibilidad de ser el único superviviente. Para ello cada miembro del grupo debe exponer los motivos (reales, no pueden ser inventados) por los que el resto debe votarle para abandonar la isla. Gana el miembro del grupo que más voto reciba.

Es curioso como se desarrolla la dinámica; hay quienes tiran la toalla antes de empezar con comentarios del tipo "pues yo me quedo", "yo prefiero morirme con el resto", lo que da una idea de la imposibilidad de meterse de lleno en la situación; también los hay que no dicen nada nuevo, es decir, que dicen lo mismo que el resto "no quiero morirme, soy muy joven, tengo muchas cosas por hacer", "tengo x hijos, o mis padres, o mi pareja..."; y por último están (los menos) los que son capaces de  transmitirle al resto su seguridad y confianza en si mismo de poder sobrevivir a las circunstancias (importante cuando yo voy a morir y tengo que votar a alguien que debe salvarse; quiero al menos saber que esa persona tiene bastantes posibilidades de poder hacerlo, y entre esas posibilidades cuentan sus habilidades, su carácter y su actitud). Hay incluso algunos que son capaces de insuflarles algo de esperanza e ilusión al resto (que saben que van a morir), en el sentido que su muerte no será en vano; él seguirá viviendo pero aprovechará esa vida, no la desperdiciará ni en depresiones ni en cosas superfluas ni frívolas; dedicará el resto de su vida a llevar a cabo algo en nombre de cada uno de los que se quedan.  Ni que decir tiene que éstos últimos son los ganadores.

Como ya digo, en algunos cursos es difícil conseguir que la dinámica llegue a un punto interesante de profundización; primero porque el grupo normalmente ya se conoce y en ocasiones mucho y segundo porque no lo ven como un ejemplo cercano a su realidad. Así que en algunas ocasiones, tiempo después de haber realizado la dinámica, la hemos llevado a la práctica (sin ellos saberlo de antemano) con un tema muy cercano a ellos. Hay cursos que tienen prácticas profesionales en empresas del sector con unas posibilidades de empleabilidad altas; pero no siempre las prácticas la pueden realizar tod@s; a veces hay un cupo. En este caso, les explico que va a realizar las prácticas aquel o aquellos (depende del cupo) que el grupo decida y para ello tendrán que exponer sus  motivos de por qué quieren ser elegidos y por qué creen que deben serlo.

Curiosamente se pueden observar comportamientos similares a la dinámica del naufragio. Los hay que tiran la toalla desde el principio "si no lo hacemos todos, yo me solidarizo y no las hago" "no me parece justo que no las hagamos todos..., o todos o ninguno"...; los hay que no enganchan a la audiencia por la utilización de motivos estándars "quiero hacer las prácticas porque quiero trabajar de .... Y no tengo experiencia", y por último, están los que consiguen ilusionar e incluso emocionar al resto al explicar sus motivos, que normalmente van unidos a su explicación sobre lo que ha trabajado, el camino, a veces duro, que ha tenido que recorrer para llegar a esta situación; y suele ser capaz de compartir con el resto su entusiasmo por dedicarse a esta profesión y por tener la oportunidad de ver cumplidos sus sueños. Huelga decir, por supuesto, quien consigue las prácticas.

Algo también que suele coincidir es que los que optan por un papel en la dinámica del naufragio optan por un papel similar en la realidad. Así que quizás lo que puede parecer un juego no siempre lo es...